domingo, 29 de abril de 2012


El cuarto cuento:

La Cenicienta

Cenicienta vivía con su madrastra y dos hermanastras que no la querían nada.

Un día el príncipe, que quería casarse, dió una fiesta para conocer a todas las jovencitas del reino. Naturalmente, a Cenicienta no le dejaron ir, y tuvo que quedarse en casa limpiando.

Cansada, se sentó junto a la chimenea, y entonces apareció un hada buena que quería ayudarla. Con su varita mágica convirtió una calabaza en carroza y unos ratoncitos en cocheros. Le dió también un hermoso vestido y unos zapatitos de cristal.
- Ahora vete a la fiesta, pero deberás estar de vuelta antes de medianoche, porque a esa hora desaparecerá todo esto. - Le dijo el hada.

En el palacio, el príncipe bailó todo el tiempo con ella, sin fijarse lo más mínimo en las otras chicas.

El reloj dió las doce, y Cenicienta se despidió del príncipe.  Con las prisas perdió un zapato, y el joven, muy enamorado, lo recogió en la escalinata.

Al día siguiente un pregonero anunció que el príncipe había decidido casarse con la joven que había perdido el zapato. ¡Menuda sorpresa cuando se descubrió que sólo entraba en el pie de Cenicienta!

El príncipe, feliz, se casó con ella, y Cenicienta se convirtió en la reina más querida por el pueblo. Juntos vivieron largo tiempo, felices y contentos.

domingo, 22 de abril de 2012


El tercer cuento:

La Bella Durmiente

Había una vez un rey que estaba muy triste porque no tenía hijos. Pero un día la reina dió a luz una hermosa niña.

Para festejar el nacimiento, invitaron a todas las hadas del reino. En mitad de la fiesta apareció un hada vieja, a la que nadie había invitado porque creían que estaba muerta.

Llena de rabia, profetizó que la niña moriría pinchándose con una aguja.

Mandaron destruir todas las agujas del reino. Pero un día, la prinsea vio a una vieja que estaba cosiendo.

Quiso probar ella también, se pinchó un dedo, y se desvaneció.

La profecía se había cumplido. El rey y la reina estaban desesperados. Pidieron ayuda a una hada buena, que les dijo que la muchacha estaba sólo dormida, y que así estaría hasta el día en que un príncipe la despertase.

Transcurrieron muchos años, y en torno al castillo creció una espesa selva. Un día pasó por allí un príncipe que, lleno de curiosidad, se acercó al castillo.

Entro en él, y se sorprendió de ver a todos dormidos. Al ver a la princesa, se admiró tanto de su belleza que la besó con delicadeza. El encantamiento se deshizo.

La princesa abrió los ojos y miró con alegría al príncipe. La vida retornó al castillo, como si nada hubiera pasado.

El príncipe, enamorado de la muchacha, decidió casarse con ella y, con el permiso del rey y de la reina, la llevó a su castillo donde vivieron felices para siempre.



Tiempo después...en 1835, H. C. Andersen adaptó este cuento en femenino, titulándolo como:

Pulgarcita

Érase una vez una señora que recibió de un hada un grano de cebada. Cuando los sembró, apareció una niña tan chiquitita que le llamaron Pulgarcita.

Pulgarcita crecía tranquilamente entre las flores, hasta que un día un sapo decidió casala con su hijo. Pulgarcita se asustó mucho y gritó pidiendo auxilio.

Un abejorro que pasaba por allí se la llevó lejos del riachuelo.

Durante algún tiempo vivió en el bosque, comiendo cerezas y fresas, y bebiendo gotitas de rocío. Al llegar el invierno tuvo que buscarse un refugio, y lo encontró en la casita de un ratón de campo.

Pulgarcita le limpiaba la casa y, al atardecer, le contaba bellas historias.

El ratón tenía un amigo topo, que, como no veía bien, necesitaba alguien que lo cuidase.

Mientras tanto, Pulgarcita había curado a una golondrina herida que no pódía volar.

Cuando Pulgarcita se enteró de que el topo quería casarse con ella, huyó subida al pájaro.

Juntos llegaron a un bellísimo jardín.

Allí encontró al rey de las flores, quién le pidió que se casase con ella. Pulgarcita dijo que sí y, llena de felicidad, vio que también ella tenía dos alas para volar.

sábado, 21 de abril de 2012


El segundo cuento:

Pulgarcito

Hace muchos pero muchos años, en un lejano pueblecito, vivía una familia que tenía siete hijitos. Pulgarcito, que recibió ese nombre por ser el más pequeñito de los hermanitos, oyó un día a sus padres que decían con pena:

 -Tendremos que enviar a los niños al bosque pues, parece que un malvado ogro quiere venir a robárnoslos.

Al día siguiente, los padres los mandaron a lo más espeso del monte para que se escondiesen, y así aunque el ogro les preguntara, ni siquiera ellos sabrían donde estaban.

Pulgarcito, que sabia la verdad, fue dejando caer migas de pan por el camino así podrían regresar... pero, ¡ OH, sorpresa! Por la noche las migas habían desaparecido, pues los pajaritos se las comieron. Los niños asustados comenzaron a llorar. En aquel momento Pulgarcito se subió a la parte más alta de un gran árbol y descubrió a lo lejos un castillo.

Pulgarcito llamó a la puerta y una mujer regordeta les abrió, les invitó a cenar y dormir.

Aquella noche mientras dormían oyeron unas pisadas muy fuertes... y... ¡Pulgarcito vio al enorme gigante! Que mientras los contaba decía:

¡Qué ricos estarán estos siete pequeños fritos con una buena salsa! Al oír esto, muy asustado despertó a sus hermanos:

-¡Escapemos de aquí! ¡Corran es el ogro que quiere comernos!

Tan rápido corrieron que el gigante cayó de cansancio al piso, quedándose dormido. Entonces Pulgarcito se le acercó muy despacito para no despertarlo y aprovechó para quitarle las botas mágicas, sin las cuales quedó convertido en un hombrecillo común.

El Rey lo recompensó por haber vencido a tan temido ogro y con las monedas recibidas regresaron a casa de sus padres. Estos, muy contentos los recibieron con los brazos abiertos y desde aquel momento vivieron todos felices gracias a Pulgarcito el más pequeñito pero también el más valiente del lugar.


jueves, 19 de abril de 2012

RUMBO A NEVERLAND


Para llegar hasta Neverland, nos tenemos que remontar hasta 1677 con un gran precedente de Charles Perrault con los cuentos de la Madre Oca Gauso, que a pesar de no estar dirigida en un primer momento para los niños consolida el gusto infantil. 

El primer cuento:

Caperucita Roja
 
Erase una vez una niña muy bonita. Su  
madre le habia hecho una capa roja y la
niña la llevaba tan a menudo que todo
el mundo la llamaba Caperucita Roja.

Un dia , su madre le pidio que llevase unos
pasteles a su abuelita que vivia al otro lado del
bosque , recomendandole que no se
entretuviese en el camino , porque cruzar el
bosque era muy peligroso , ya que siempre
estaba acechando por alli el lobo.

Caperucita Roja recogio la cesta con los
pasteles y se puso en camino. La niña tenia
que atravesar el bosque para llegar a casa de
la Abuelita , pero no tenia miedo porque alli
siempre se encontraba con muchos amigos:

los pajaros, las ardillas...

De repente vio al lobo , que era enorme , 
delante de ella.

- ¿A donde vas , niña? - le pregunto el lobo
con su voz ronca.
 
- A casa de mi Abuelita - dijo Caperucita.

 - No esta lejos - penso el lobo para si,
dandose media vuelta.


Caperucita pasea por el bosque laralaralarito

Caperucita llega a casa de su abuelita

Caperucita puso su cesta en la hierba y se
entretuvo cogiendo flores: - El lobo se ha ido
-penso- , no tengo nada que temer. La abuelita
se pondra muy contenta cuando la lleve un
hermoso ramo de flores ademas de los
pasteles.

Mientras , el lobo se fue a casa de la
Abuelita , llamo suavemente a la puerta y la
abuelita le abrio pensando que era su nieta
Caperucita. Un cazador que pasaba por alli
habia observado la llegada del lobo.
El lobo devoro a la Abuelita y se puso su gorro rosa
se metio en la cama y cerro los ojos. No tuvo que
esperar mucho , ya queCaperucita Roja llego
enseguida , toda muy contenta.



FIN

 

NEVERLAND

Neverland "El País de Nunca Jamás" es una isla ficticia descrita en la novela fantástica de J. M. Barrie, "Peter Pan".


Nunca Jamás es un país imaginario donde los niños no crecen y sólo existen la diversión y la felicidad. Este lugar es habitado por los niños perdidos, liderados por el héroe infantil, Peter Pan. La población de dicho país agrupa también a temibles piratas como el Capitán Garfio y salvajes indios. Otros tipos de seres habitan además la isla, como Campanilla, un hada; y el Cocodrilo, que se llevó la mano del Capitán Garfío, así como el calamar gigante al que el Capitán tanto teme.

De acuerdo con la leyenda, si alguien desea llegar a este lugar deberá girar en la segunda estrella a la derecha, volando hasta el amanecer.